EL CONOCIMIENTO DE LA HUMANIDAD, LA DIVAGACIÓN DE ALGUNOS HUMANOS Y EL SEXO.

PARTE II. LA EVOLUCION

Hola Mundo.
Según la teoría de Darwin, hoy aceptada mundialmente, todos los seres vivos tienen un origen común y, a lo largo de su vida, van cambiando poco a poco de forma más o menos lenta y progresiva para adaptarse a su hábitat, buscando su mejor bienestar y la perpetuación de su especie como instinto u orden impresa en su ADN.

Y hablando de ADN, recordaremos que es el elemento encargado de guardar las ordenes géticas usadas en el desarrollo y funcionamiento del organismo vivo y en su transmisión hereditaria. Estas órdenes las transmite a través de los genes y si por cualquier causa o método llegasen a alterarse alguno de esos genes, el caos que podría organizarse sería mayúsculo, pudiendo, incluso, dar lugar a mutaciones, que es realmente lo que ocurre cuando aparece una nueva especie sobre la faz de la tierra.

No olvidemos que el ADN tanto humano como el de animales y plantas, es el mismo intrínsecamente. Un ácido nucleico con la información sobre la formación, desarrollo, funcionamiento y transmisión hereditaria del ser vivo en el que se halla.

De hecho, el ADN humano tiene un 99 % de semejanza con el del Chimpancé, un 90% de semejanza con el del gato y un 60% con el de un plátano.

El contenido de la información genética y su ejecución o puesta en práctica, es decir la expresión genética es la que, a la postre, transformará las moléculas en pez, planta, mono o humano.

hace muchos millones de años, en el inicio de la vida, debió de aparecer una mutación que, según estudios que no vienen a cuento, daría lugar a unos seres hominoides que eslabón a eslabón irían modificándose hasta hace unos ocho millones de años, momento en el que un eslabón, ya hominido, se escindió dando lugar a uno semejante a sí mismo que continuó la cadena original y otro parecido al que dimos el nombre de troglodita del que pendió otra cadena paralela pero diferente ( Los chimpancés y sus variantes aglutinadas bajo el nombre común de El Mono) .Fué la primera escisión de la cadena hominida. De esta forma, ambas cadenas, en paralelo pero independientemente, siguieron y siguen su curso evolutivo milenio tras milenio, dando así lugar al hombre y al mono

Desde tiempo inmemorial, desde que existen testimonios históricos, la procreación como condición sine qua non para perpetuar la especie, resulta evidente que se halla impresa en esa información genética del ADN comentado.

Y los mismos testimonios históricos también nos revelan que resultando tan placenteros los prolegómenos previos para esa procreación, muchos seres vivos con posibilidades de iniciativa propia, animales y humanos, no disponiendo en determinados momentos de deseo, de un congénere natural de sexo apuesto con el que llevar a cabo la expresión genética, no dudaron en practicar con otros individuos de la misma sexualidad, sin menoscabo de su idiosincrasia y dando lugar con ello a lo que conocemos como bisexualidad. (Machos que se relacionan indistintamente con hembras u otros machos. Y hembras que hacen lo propio.)

Pero con independencia de esto, que en nada desdice la información genética, surge a lo largo de la historia un fenómeno en el que un macho siente inclinación o apetito sexual por otro macho, y no así por el sexo opuesto. Y al igual, una hembra se ve atraída por otra hembra y no por un macho. Lo que sí se contradice con la expresión genética que como fin último persigue la perduración de la especie.

En esta situación, circunscrita al ser humano, el propio hombre vino en dar nombre propio a quien presenta esta alteración que se desvía del código genético. Y así a día de hoy, al hombre así alterado le llama GAY y a la mujer en esa situación LESBIANA.

Pero la cosa no queda ahí. De unos años a esta parte, han venido apareciendo en el mundo humano, determinados seres cuya información genética no les presenta ya como Gays o Lesbianas, sino como otra cosa diferente, a la que hemos denominado TRANS.

Trans es una persona nacida con un determinado sexo que, en su cerebro siente que su género es el contrario al de ese sexo que tiene. Es decir, nacido con sexo de hombre siente que es una mujer. O nacida con sexo de mujer siente que es un hombre

Por si esto fuese poco, se habla ya del hombre trans lesbiana y de la mujer trans gay. Es decir hombre que se ve mujer y se siente atraída por las mujeres o mujer que se ve hombre y se siente atraído por otros hombres. Lo cual evidencia un confusionismo que lo que deja claro es que la información genética que transformó la célula en esa o esas personas o no se transmitió con rigor o fue alterada por circunstancias internas o externas que lo que auguran es otra posible mutación en la cadena evolutiva.

De momento ya no hablamos en estos casos de ellos ni de ellas, sino de elles.

Cuando pasen los años necesarios, cuando se asientes los cambios hormonales, cuando se apliquen las informaciones genéticas hereditarias, cuando los genes asienten en sus nuevos carriles de transmisión, tal vez veamos, o verán quienes aquí sigan, una nueva especie que evolucione en su propia cadena con personas ni mejores ni peores; simplemente distintas.