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...A mi Querido Padre fallecido en 2001
Querido padre: A penas hace unos dias que te has ido y ya me parece una eternidad. Aún era ayer cuando hablaba contigo Y hoy he de hablarte en soledad aunque convencido de que allá donde estés me escucharás.
Sé que el abuelo Constantino, que te precedió en el sueño de la Paz, acudió a esperarte al camino y te acompaña en tu caminar. El, me lo dice así en mis sueños cuando me viene a visitar, y me cuenta mis recuerdos y me hace imaginar que has encontrado ahí la dicha que aquí no se puede alcanzar.
Por eso, en este Valle de lágrimas en el que lloramos tu ausencia, sentimos también alegría al saber que ahí te encuentras en la grata compañía de otras personas que aprecias: padre, madre, amigos, hermana, parientes y parientas...
En realidad tienes ahí más conocidos que los que aquí aún te quedan, si bien a nivel de cariño la cosa está más pareja, pues, en comparación odiosa , frente al del padre que ahí te encuentras aquí está el de los hijos que dejas.., y sin olvidar otra cosa: frente al gran amor de tu madre... mantienes aquí, ¡el de tu esposa!.
En fin, mi querido padre. Tu ya has empezado a vivir la Promesa del Señor que solo se alcanza al morir.
Nosotros hemos de seguir con el papel asignado viviendo nuestro dolor hasta llegar a tu lado.
Mientras, esperando, ten presente lo mucho que te quisimos todos, y que te recordaremos siempre. Manuel, 2001 |