CARTA PÓSTUMA

...A mi Querido abuelo Constantino fallecido en 1978

Mi queridísimo abuelo:

desde tu marcha imprevista,

espero con impaciencia

tus noticias, que me digan

cómo y que tal te encuentras.

Porque sé que la escritura

no es cualidad de familia,

pienso con esperanza

que no es tanta la tardanza

de tu esperada misiva.

Pienso también que algún día,

me tocará a mi viajar

e iré a reunirme contigo

al lugar en el que estás

para verte frente a frente

y abrazarte con cariño....

¡con el cariño de siempre!.

Con aquel mismo cariño

con el que tu me abrazabas

cuando a penas era un niño.

Con el que me aconsejabas

cuando ya había crecido.

Con el que te despediste

al iniciar tu camino

hacia ese incógnito lugar

al que te llevó el destino.

Pienso en suma, abuelo amado,

que con tu viaje inmortal,

más que perder, he ganado

un amigo celestial.

Porque tengo que creer

y creo con devoción

que donde ahora te encuentras,

lugar de resurrección,

es aquel que los profetas

anunciaron con desvelo

como la Casa de Dios

y con el nombre de Cielo.

Espérame pues, abuelo,

que si a ti no te permiten

el regreso a esta tierra,

no habrá nadie que evite

el que yo me traslade a esa.

Manuel, 1986