|
No es posible hablar de distancia entre dos puntos sin establecer primeramente una unidad de medida adecuada. Sería impensable medir la distancia entre dos poblaciones en milímetros. O la distancia en centímetros de dos continentes. Cuanto mayor es la distancia mayor ha de ser la unidad de medida para que nos sea comprensible. Para hacer las mediciones galácticas, nos hemos tenido que inventar una unidad mas o menos imaginable: La tierra da vueltas al rededor del Sol, que se encuentra a 150 millones de kilómetros de distancia. Por lo tanto su órbita tiene un diámetro aproximado de unos 300 millones de kilómetro. Como en el espacio las mediciones las tenemos que realizar por observación, (no podemos llegarnos al punto con la cinta de medir), nos hemos inventado un artilugio, a saber: La longitud de esos 300 millones de kilometros, contemplada a la distancia de la estrella más próxima a nosotros, nos causaría el mismo efecto que un milimetro contemplado desde 138 metros de distancia. Así pues con este tipo de distancia se estableció una medida-patrón y se le dió el nombre de parsec. El Parsec, equivale a la distancia a la que tendría que separarse de la Tierra un observador, para contemplar su radio ( el de la Tierra) con un ángulo de un segundo. Es decir a la distancia de TREINTA BILLONES OCHOCIENTOS CUARENTA MIL MILLONES DE KILOMETROS. La estrella más próxima a la Tierra, (la Alfa, de la Constelación de Centauro), se encuentra a 1,31 parsecs, es decir a cuarenta billones quinientos mil millones de kilometros. También se usa como unidad de medida el año-luz (espacio que recorre la luz, a razón de 300.000 km por segundo, en un año, lo que equivale a nueve billones quinientos mil millones de kilómetros). La referida estrella Alfa, se encuentra a 4,3 años-luz de la Tierra.
|