
El danés Niel Bohr, completó en 1913 los trabajos de Rutherford, situando los electrones del átomo en capas a diferente nivel, estableciendo el número de electrones existentes en cada capa y el total de los que contiene cada átomo. Asimismo, unió a sus teorías las de la energías cuántica de Planck, estableciendo que los electrones al cambiar el nivel de su órbita, absorben o desprenden energía según su distanciamiento al núcleo.
Por su parte, Einstein, ya en 1905 había aceptado las teorías cuánticas de Planck, llegando más tarde a la conclusión de que materia y energía eran dos aspectos de una misma cosa, afirmando que al igual que la energía se puede transformar en materia, cualquier porción de materia puede desintegrarse y transformarse en colosal fuente de energía.
Acababa de asentar el principio en el que más tarde se iba a fundamentar la Bomba atómica.
Solo tuvieron que pasar unos años hasta que un niño prodigio americano comenzó en 1926 a interesarse por las discusiones de los científicos en el tema nuclear, llegando en 1945 a ser más conocido por el nombre de "padre de la bomba atómica, que por su propio nombre de J.Robert Oppenheimer.